domingo, 2 de diciembre de 2007

TALADRÓ AL CAMPEÓN

En un gran partido en el Sur, Banfield derrotó 1 a 0 a San Lorenzo y continúa sumando puntos para clasificar a las copas del año que viene.

El comienzo del primer tiempo mostró una mejor cara del equipo de Ramón Díaz. Fue justamente el hijo del técnico, Emiliano, quien hizo rebotar un remate cruzado en el palo para el respiro de los locales. Después de esta acción, Banfield se adelantó y generó algunas llegadas; aunque la segunda clara la tuvo otra vez el Ciclón, cuando un tiro desde media distancia del capitán Adrián González dio en el mismo poste que el disparo de Díaz y generó la segunda salvada para Cristian Luchetti. Sin embargo, el partido era parejo. Ambos equipos iban de un área a la otra a gran velocidad y el empate era lo más justo, hasta que Jairo Patiño recibió un rebote en la mitad de la cancha, transitó unos metros y le pegó: la pelota se clavó en el ángulo derecho de un Agustín Orión que voló de manera estéril. 1 a 0 para Banfield y locura en el Sur.

En el complemento, más de lo mismo, aunque era algo más el equipo de Juan Manuel Llop, conducido por el autor del que sería el único gol del encuentro. El colombiano volvió a tener una noche brillante y gracias a él y al esfuerzo colectivo de un conjunto realizó un aceptable trabajo durante los 90 minutos, Banfield se quedó con los tres puntos y espera que mañana Tigre protagonice la sorpresa de la tarde y lleve la definición del campeonato a una final, para que el rival de siempre, Lanús, se quedé con el grito de campeón atragantado. En San Lorenzo se cierra un año con saldo positivo, por el campeonato ganado el primer semestre, y el objetivo del año próximo es el que desvela a los hinchas azulgranas desde siempre: la Copa Libertadores.


DAMIÁN ORLANDI

CONQUISTA DEL NORTE

Newell´s consiguió un triunfo vital en su lucha por permanecer en la Primera División del fútbol argentino: en Jujuy, derrotó por 1 a 0 a Gimnasia con gol de Rolando Schiavi (de cabeza), cuando promediaba la segunda etapa.
Este triunfo le da un poco más de aire al conjunto de Ricardo "Caruso" Lombardi que, de todas formas, continúa en zona de Promoción. Sin embargo, los tres puntos valen mucho más que eso: primero, porque acortó las distancias con su víctima de esta tarde-noche: el Lobo Jujeño está sumando más pálidas que alegrías en el último tiempo y, lo que es peor, no logra hacerse fuerte de local; segundo, igualó la línea de su acérrimo rival, Rosario Central, que ayer había conseguido una victoria similar a la de Newell´s, ya que derrotó a otro equipo que también está peleando abajo: San Martin de San Juan; por último, el 1 a 0 de la "Lepra" significó quebrar una racha adversa como visitante que llegaba a 12 partidos.

Ganó Newell´s y sigue respirando. Todavía queda una fecha para continuar sumando de cara a una situación que lo encuentra en un lugar incómodo y extraño en su historia en un campeonato nacional. Las dos victorias seguidas (le ganó a Banfield la pasada jornada) serán útiles para trabajar con mayor tranquilidad y planificar la pretemporada para el objetivo claro del Clausura que se viene: zafar y seguir en la A.

VAPULEADO (VERSIÓN II)

La derrota de River ante Olimpo por 4 a 0 sufrida esta tarde, lo dijimos, fue un espejo de la realidad vivida en el último tiempo por el conjunto Millonario: vapuleado por un rival que pelea abajo, recién ascendido y con el objetivo bien claro de priorizar el cuidado de su propio arco en cada encuentro para, si no se puede ganar, obtener un punto como sea. Ante un rival así fue goleado el golpeado River; y ante un oponente similar fue demolido hace instantes Racing: Huracán le ganó 3 a 0 en la Paternal. El (¿ex?) conjunto de Gustavo Costas disputó un encuentro en el que no se pueden destacar aspectos positivos en los 90 minutos que duró el partido, no pateó al arco, no enhebró una situación de juego asociado en todo el partido y se vio en disminución respecto a su rival en cualquier análisis futbolístico que se pueda realizar de este encuentro. Fueron todas pálidas para Racing.

Si cualquier hincha se hubiera imaginado el partido ideal esta tarde, seguramente lo que ocurrió a los 3 minutos no hubiera formado parte de esa ilusión: un centro enviado al área fue cabeceado por Cristian Cellay y la Academia empezaba a ver todo negro. Nunca pudo recuperarse de ese golpe. Para colmo, cuando promediaba el primer tiempo, Claudio López fue expulsado por el árbitro Federico Beligoy. ¿Habrá sido la despedida del "Piojo" de Racing, pretendido por el Chicago Fire de Estados Unidos? Lo cierto es que esos dos mazazos fueron fulminantes, y eso que recién se jugaban los primeros 45 minutos...

En el complemento, el bochorno: Franco Sosa se fue expulsado por un planchazo descalificador sobre el debutante Iván Nadal y, posteriormente a esa acción, un intruso se metió en la cancha y agredió a Maximilano Estevez. La trifulca que se sucedió luego generó la detención de esa persona de parte de la policía y la tarjeta roja para el "Chanchi" quien, ni bien supo de la sanción, corrió hacia el vestuario para buscar revancha. Esto provocó que sus compañeros lo calmasen lo más rápido posible, algo que resultó complicado, pero finalmente logrado.

La gente de Huracán se pronunciaba en contra de Estevez (confeso hincha del "Globo") y la hinchada académica estaba ida, pedían que se pusiera todo en la cancha para revertir la situación. Pero ya era tarde. Con tres menos en cancha, el equipo de Avellaneda recibió dos goles más: Federico Nieto y Cristian Sánchez Prette sellaron el triunfo de Huracán en el Diego Armando Maradona y dejaron a todo Racing tambaleando. Lo mismo va para su técnico: ¿Se irá Costas entre semana o esperará 7 días más?
DAMIÁN ORLANDI

sábado, 1 de diciembre de 2007

VAPULEADO

Ese es el adjetivo que mejor le cae a este presente de River, eliminado de la Copa en manos de Arsenal hace dos semanas, sin técnico entre sus filas y todavía sin encontrar al sucesor de Passarella, sabiendo que su acérrimo rival puede consagrarse como el mejor del mundo en unos días si gana en Japón y que encima tiene a uno de sus máximos ídolos (Riquelme) de vuelta en el plantel, sumado a los rumores de diferencias surgidas en la semana entre los más experimentados y los menos del plantel... Lo único que faltaba era que el conjunto millonario perdiera su cuarto partido contra un ascendido (ya había sido derrotado por San Martin, Tigre y Huracán) para dar por culminado un año similar al presente reciente del club, pero muy distinto de lo que marca la historia de la institución. Hoy, entonces, jugaba con Olimpo, el último de los recién llegados a Primera que buscaba salir del fondo y que seguramente se conformaría con un punto. Pero ante este River, todo se puede: Olimpo vapuleó al equipo de Gordillo por 4 a 0 y generó que la crisis en Núñez sea aún más grave.
El resultado del partido es totalmente mentiroso. Desde un comienzo, River era más, sobre todo empujado por la claridad de Leonardo Ponzio, quien hizo estrellar un remate suyo en el ángulo. Tanta es la mala suerte que tiene este River que, un minuto más tarde, Maximiliano Oliva no logró despejar y el rebote le quedó a un ¡¡ex Boca!!, Gustavo Pinto, quien puso el 1 a 0. Posteriormente a ese tanto, fue todo de River. Salvo un remate de Ángel "Matute" Morales que tapó bien Juan Marcelo Ojeda, las llegadas de los visitantes eran discontinuas, es cierto, pero muchas más que las de los locales, que ni pisaban el área del "1" de River.

En el segundo tiempo, más de lo mismo. River dominaba y Olimpo se paraba de contra. Pero es tanta la mala suerte que tiene River que, a los 21, Olimpo convirtió su segundo gol de pelota parada (vale remarcar que el equipo de Roberto Saporitti es el que menos efectividad tuvo en el torneo con el balón detenido): Javier Páez mandó a la red un centro de Barrado. Dos minutos después, Danilo Gerlo le pegó a Josemir Lujambio sin pelota (según el árbitro Carlos Maglio), lo que provocó la expulsión y el penal para Olimpo: remató el uruguayo y atajó Ojeda pero, como es tanta la mala suerte... el rebote quedó para el delantero, quien puso el 3 a 0. Para decorar el resultado, 180 segundos después, Leandro González clavó al ángulo un remate cruzado y selló la goleada.

En River son todas frustraciones. Esta derrota en Bahía Blanca cristalizó lo que hizo el Millonario en el último tiempo: poco y nada. La pregunta es: (teniendo en cuenta que quien escribe estas líneas está a favor del respeto de los contratos de los técnicos y de la idolatría eterna para con los ídolos): ¿La culpa la tenía Passarella?


DAMIÁN ORLANDI

CUARTA AL HILO

Disputada la 3º jornada de la Liga Nacional, Boca Juniors continúa a paso firme buscando el bicampeonato. Ayer, en su visita al peor equipo de la actual edición de la competencia, Gimnasia de Comodoro Rivadavia, consiguió su cuarto triunfo consecutivo y mantuvo el liderazgo en la fase final.
El encuentro estuvo dividido en dos: en el primer tiempo, los locales se destacaron por su poderío ofensivo y su buena defensa, generando que el partido fuera parejo hasta ese entonces. Pero luego del descanso, apareció el mejor jugador de la Liga: Leonardo Gutiérrez, con 23 puntos (6-9 en triples) y 6 rebotes dio por terminadas las chances de los sureños de alzarse con la victoria y provocar "la" sorpresa de la noche. Fue 91 a 82 para el conjunto de Gabriel Piccato, un equipo que siempre aparece y pinta para repetir.

También resulta destacable el triunfo, en Corrientes, de Regatas sobre Independiente por 97 a 80. Para los locales fueron decisivas las tareas del norteamericano Chuckie Robinson, quien convirtió 24 unidades (10-11 en dobles) y de Diego Cavaco (22 puntos). Con esta alegría, el conjunto correntino sueña con pelearle el primer lugar a Boca. Ambos conjuntos se preparan para disputar el Súper 8 que se llevará a cabo entre el 12 y el 15 de diciembre.

Otros resultados:
Obras 99 - Atenas 91
El Nacional (MH) 74 - Quilmes 67
Peñarol 89 - Quimsa 83
Libertad 83 - C. Entrerriano 59
Ben Hur 74 - Belgrano 64
DAMIÁN ORLANDI

DOLIÓ, PERO NO TANTO

Hace dos días, la Argentina caía ante el equipo más poderoso del mundo, Brasil. Sin dudas, aquella derrota únicamente podía generar la sensación de frustración por el hecho de no haber festejado luego de finalizado el encuentro. Sin embargo, las diferencias entre ambas selecciones están bien marcadas desde hace tiempo y, no por ser duro, es sabido que el único incentivo de jugar ante Brasil es la rivalidad histórica existente, porque hoy en día resulta casi imposible derrotarlo. Y digo "hoy en día" porque este equipo repleto de jóvenes está dando muestras de que tiene mucho futuro. Así lo manifestó Rezende, el técnico de la selección brasileña, y así también se expresó el entrenador de los Estados Unidos quien, luego de la victoria de su equipo de esta madrugada ante el combinado nacional por 3 a 0 (25-16 25-19 25-18), afirmó que confía en las posibilidades del equipo de Jon Uriarte de cara a lo que se viene, destacando que es un equipo joven y con mucho talento.
Hablando específicamente del partido, el conjunto norteamericano fue claramente superior durante los tres parciales. Marcos Milinkovic volvió a ser titular, pero ni él ni los 13 puntos de Guillermo García fueron suficientes para conseguir la victoria. El goleador del encuentro fue William Priddy.

La derrota sufrida hace algunas horas provocó que la Argentina se estancara en el séptimo lugar en la Copa del Mundo. Ahora, su próximo rival será Bulgaria, el último en este torneo un tanto irregular para los albicelestes, pero que deja el gustito dulce de confiar en lo que se vendrá.
DAMIÁN ORLANDI

ARGENTINOS ROMPERREDES

Los 31 puntos de Emanuel Ginóbili y los 24 de Carlos Delfino son otra muestra de que el básquetbol argentino está pasando el mejor momento de su historia. Ante los poderosos norteamericanos, los que todo lo saben, los que todo lo pueden; nuestros compatriotas pasean su talento noche tras noche dando señales de vida y siguen mandando el mismo mensaje desde hace tiempo: "nosotros también somos grandes".

Desmenuzando con lujo de detalles las actuaciones de estos dos y del otro "gigante" que se presentó ayer, hay que empezar haciendo mención a lo conseguido por el bahiense ex Kinder Bologna y su equipo, San Antonio. Los últimos campeones visitaban a un equipo (Minnesota) que todavía no sabe cómo reemplazar la partida de Kevin Garnett a Boston. La previsible victoria, entonces, quedó para los texanos: 106 - 91, con los ya mencionados 31 puntos del mejor sexto hombre de la Liga, consagrándose como el máximo anotador del encuentro. La otra gran performance de la noche la tuvo el nacionalizado norteamericano Tim Duncan. El ala pivote nacido en Islas Vírgenes convirtió 20 puntos y bajó 14 rebotes. Por su parte, Fabricio Oberto finalizó el partido con 8 unidades y 3 asistencias. El récord de San Antonio, ahora, es de 14-3, y continúa liderando las posiciones en su división y en su conferencia.

El otro destacado de la noche fue el ya nombrado Carlos Delfino. El ex Detroit está en su tercera temporada en la NBA y atención, porque está empezando a destaparse. Ayer, en la victoria de su equipo, Toronto ante Cleveland por 91 a 82, el santafesino firmó su planilla con 24 puntos y 8 recobres, en 33 minutos de juego. Una noche brillante para el escolta, quien definitivamente quiere adueñarse de un puesto entre los cinco iniciales en un equipo que está teniendo una buena campaña y puede consagrar el sueño de meterse en los playoffs. Jugando así, y con un argentino entre sus filas, todo es posible.



DAMIÁN ORLANDI

AZTECAZO

Nuevamente el Arsenal de Gustavo Alfaro dio una extraordinaria demostración de fútbol y carácter. En este caso, su víctima fue el América de México, y en el mismísimo estadio Azteca. Ese que fue testigo del mejor gol de la historia del fútbol, hoy también apreció la solidez de un equipo que está a 90 minutos de conseguir un logro aún más importante del ya logrado, por el hecho de haberse clasificado finalista de esta Copa Sudamericana.
A pesar de tantos elogios, la historia parecía que iba a ser distinta de como finalmente sucedió. A los 3 minutos, un centro de un intratable Federico Insúa cayó en la cabeza del paraguayo Salvador Cabañas, quien definió con gran jerarquía al palo izquierdo de Mario Cuenca. Luego del gol, situaciones no muy claras, pero un dominio absoluto del conjunto local generaba impotencia en el equipo argentino y la consecuente sucesión de faltas innecesarias, todas inadvertidas por el pésimo arbitraje de Ricardo Grance.

Lo dicho era el fiel reflejo del partido. Al igual que como se da en muchos encuentros, el único recurso con el que puede contar un equipo para convertir un gol es la pelota parada; y es harto conocido que ese es el arma más poderosa que tiene el equipo de Alfaro. Así, entonces, fue como llegó el empate: centro de Javier Yacuzzi desde la derecha y cabezazo de Anibal Matellán para estampar el 1 a 1. Luego de ese tanto, a los 30, Arsenal se hizo dueño de la pelota y no sufrió más arremetidas de los mexicanos en su arco.

En el segundo tiempo, sin embargo, ocurrió algo similar a lo del primero: el América era más que un nervioso conjunto argentino. Fue por eso que a los 9 minutos, Cabañas la aguantó para Arguello y éste clavó un derechazo al ángulo del arco defendido por Cuenca. Imposible para el arquero, y ventaja nuevamente para los de Daniel Brailovsky. Se presumía que el partido terminaría a favor del triunfador hasta ese momento, pero un pelotazo del héroe ante River, una doble mano de Calderón no vista por el árbitro y la posterior habilitación para Alejandro Gómez, generaron que éste quedara sólo frente al arco. Con un remate esquinadoel "Papu" empató otra vez el encuentro.
Ya eso era suficiente. Dos goles como visitante bastaban para venir a Buenos Aires con un poco de tranquilidad. Pero Arsenal nunca se conforma: a los 20, otra vez la figura del partido, Alejandro Gómez, aprovechó un error de Castro y de emboquillada cabeceó por encima de la humanidad de un inmóvil Guillermo Ochoa. 3 a 2 para los de Sarandí y a aguantar.
Más allá de dos cabezazos de Hernán Rodrigo López que se fueron desviados, fueron pocos los sustos sufridos por Cuenca en los 25 minutos restantes. La expulsión de Carlos Categlione fue un reflejo del mal comportamiento de los jugadores argentinos a lo largo del partido.
Dejando de lado ese aspecto negativo, todo sumó en el Azteca para que este humilde equipo consiguiera algo impensado: primera victoria de un conjunto argentino sobre el América en su estadio y la posibilidad de obtener la Copa Sudamericana y dejar el nombre del club en lo más alto del continente. Sólo faltan 90 minutos.


DAMIÁN ORLANDI

GANÓ EL PINCHA

En un partido instrascendente, únicamente para cumplir con lo que resta del campeonato, Estudiantes ratificó el buen momento que está atravesando en las últimas jornadas y derrotó a Colón por 2 a 0, en Santa fe.
La realidad enfrentaba a dos entrenadores que estuvieron en miras de River. El del equipo local, Leonardo Astrada, dijo que iba a respetar el contraro con la entidad "sabalera", que finalizará en junio de 2008. Por el otro lado, todavía Simeone continúa con la indecisión sobre su futuro al frente del equipo "pincharrata". Su pedido es bien claro: quiere que se queden Sebastián Dominguez y Juan Sebastián Verón en el equipo y pretende cuatro refuerzos de jerarquía para pelear la Copa Libertadores del año próximo. De no cumplirse estos requisitos, el "Cholo" pegará el portazo.
Por estos motivos, y por lo demostrado por ambos equipos en el Apertura, lo futbolístico tenía poca importancia. Colón y Estudiantes sólo jugaban para sumar de cara a lo que se viene. Uno, el equipo santafesino, quería ganar para salir de una situación que lo encuentra a pocos puntos de la Promoción; el otro, el de La Plata, soñaba con llevarse los tres puntos de Santa Fe para seguir sumando unidades con el objetivo de entrar a una futura Copa. Y esto último pasó desde el comienzo mismo del partido: a los 3, Enzo Pérez apareció por la derecha en soledad, Blázquez salió lejos y el ex Godoy Cruz la metió adentro. Desafortunadamente para los locales, Juan Fernández intentó despejar, pero el balón se enredó entre sus piernas y atravesó la línea unos centímetros. Para colmo, todo era negativo para los de Astrada: cuando promediaba la primera etapa, Marclo Goux erró el empate sólo frente al arco; y antes de la finalización de los primeros 45 minutos, Pablo Piatti se escabulló entre los centrales, enfrentó al arquero, lo desparramó por el suelo y convirtió el 2 a 0 final.

*Juan Fernández (Colón) fue expulsado a 10 minutos del final.
DAMIÁN ORLANDI