domingo, 2 de diciembre de 2007

VAPULEADO (VERSIÓN II)

La derrota de River ante Olimpo por 4 a 0 sufrida esta tarde, lo dijimos, fue un espejo de la realidad vivida en el último tiempo por el conjunto Millonario: vapuleado por un rival que pelea abajo, recién ascendido y con el objetivo bien claro de priorizar el cuidado de su propio arco en cada encuentro para, si no se puede ganar, obtener un punto como sea. Ante un rival así fue goleado el golpeado River; y ante un oponente similar fue demolido hace instantes Racing: Huracán le ganó 3 a 0 en la Paternal. El (¿ex?) conjunto de Gustavo Costas disputó un encuentro en el que no se pueden destacar aspectos positivos en los 90 minutos que duró el partido, no pateó al arco, no enhebró una situación de juego asociado en todo el partido y se vio en disminución respecto a su rival en cualquier análisis futbolístico que se pueda realizar de este encuentro. Fueron todas pálidas para Racing.

Si cualquier hincha se hubiera imaginado el partido ideal esta tarde, seguramente lo que ocurrió a los 3 minutos no hubiera formado parte de esa ilusión: un centro enviado al área fue cabeceado por Cristian Cellay y la Academia empezaba a ver todo negro. Nunca pudo recuperarse de ese golpe. Para colmo, cuando promediaba el primer tiempo, Claudio López fue expulsado por el árbitro Federico Beligoy. ¿Habrá sido la despedida del "Piojo" de Racing, pretendido por el Chicago Fire de Estados Unidos? Lo cierto es que esos dos mazazos fueron fulminantes, y eso que recién se jugaban los primeros 45 minutos...

En el complemento, el bochorno: Franco Sosa se fue expulsado por un planchazo descalificador sobre el debutante Iván Nadal y, posteriormente a esa acción, un intruso se metió en la cancha y agredió a Maximilano Estevez. La trifulca que se sucedió luego generó la detención de esa persona de parte de la policía y la tarjeta roja para el "Chanchi" quien, ni bien supo de la sanción, corrió hacia el vestuario para buscar revancha. Esto provocó que sus compañeros lo calmasen lo más rápido posible, algo que resultó complicado, pero finalmente logrado.

La gente de Huracán se pronunciaba en contra de Estevez (confeso hincha del "Globo") y la hinchada académica estaba ida, pedían que se pusiera todo en la cancha para revertir la situación. Pero ya era tarde. Con tres menos en cancha, el equipo de Avellaneda recibió dos goles más: Federico Nieto y Cristian Sánchez Prette sellaron el triunfo de Huracán en el Diego Armando Maradona y dejaron a todo Racing tambaleando. Lo mismo va para su técnico: ¿Se irá Costas entre semana o esperará 7 días más?
DAMIÁN ORLANDI

sábado, 1 de diciembre de 2007

VAPULEADO

Ese es el adjetivo que mejor le cae a este presente de River, eliminado de la Copa en manos de Arsenal hace dos semanas, sin técnico entre sus filas y todavía sin encontrar al sucesor de Passarella, sabiendo que su acérrimo rival puede consagrarse como el mejor del mundo en unos días si gana en Japón y que encima tiene a uno de sus máximos ídolos (Riquelme) de vuelta en el plantel, sumado a los rumores de diferencias surgidas en la semana entre los más experimentados y los menos del plantel... Lo único que faltaba era que el conjunto millonario perdiera su cuarto partido contra un ascendido (ya había sido derrotado por San Martin, Tigre y Huracán) para dar por culminado un año similar al presente reciente del club, pero muy distinto de lo que marca la historia de la institución. Hoy, entonces, jugaba con Olimpo, el último de los recién llegados a Primera que buscaba salir del fondo y que seguramente se conformaría con un punto. Pero ante este River, todo se puede: Olimpo vapuleó al equipo de Gordillo por 4 a 0 y generó que la crisis en Núñez sea aún más grave.
El resultado del partido es totalmente mentiroso. Desde un comienzo, River era más, sobre todo empujado por la claridad de Leonardo Ponzio, quien hizo estrellar un remate suyo en el ángulo. Tanta es la mala suerte que tiene este River que, un minuto más tarde, Maximiliano Oliva no logró despejar y el rebote le quedó a un ¡¡ex Boca!!, Gustavo Pinto, quien puso el 1 a 0. Posteriormente a ese tanto, fue todo de River. Salvo un remate de Ángel "Matute" Morales que tapó bien Juan Marcelo Ojeda, las llegadas de los visitantes eran discontinuas, es cierto, pero muchas más que las de los locales, que ni pisaban el área del "1" de River.

En el segundo tiempo, más de lo mismo. River dominaba y Olimpo se paraba de contra. Pero es tanta la mala suerte que tiene River que, a los 21, Olimpo convirtió su segundo gol de pelota parada (vale remarcar que el equipo de Roberto Saporitti es el que menos efectividad tuvo en el torneo con el balón detenido): Javier Páez mandó a la red un centro de Barrado. Dos minutos después, Danilo Gerlo le pegó a Josemir Lujambio sin pelota (según el árbitro Carlos Maglio), lo que provocó la expulsión y el penal para Olimpo: remató el uruguayo y atajó Ojeda pero, como es tanta la mala suerte... el rebote quedó para el delantero, quien puso el 3 a 0. Para decorar el resultado, 180 segundos después, Leandro González clavó al ángulo un remate cruzado y selló la goleada.

En River son todas frustraciones. Esta derrota en Bahía Blanca cristalizó lo que hizo el Millonario en el último tiempo: poco y nada. La pregunta es: (teniendo en cuenta que quien escribe estas líneas está a favor del respeto de los contratos de los técnicos y de la idolatría eterna para con los ídolos): ¿La culpa la tenía Passarella?


DAMIÁN ORLANDI

CUARTA AL HILO

Disputada la 3º jornada de la Liga Nacional, Boca Juniors continúa a paso firme buscando el bicampeonato. Ayer, en su visita al peor equipo de la actual edición de la competencia, Gimnasia de Comodoro Rivadavia, consiguió su cuarto triunfo consecutivo y mantuvo el liderazgo en la fase final.
El encuentro estuvo dividido en dos: en el primer tiempo, los locales se destacaron por su poderío ofensivo y su buena defensa, generando que el partido fuera parejo hasta ese entonces. Pero luego del descanso, apareció el mejor jugador de la Liga: Leonardo Gutiérrez, con 23 puntos (6-9 en triples) y 6 rebotes dio por terminadas las chances de los sureños de alzarse con la victoria y provocar "la" sorpresa de la noche. Fue 91 a 82 para el conjunto de Gabriel Piccato, un equipo que siempre aparece y pinta para repetir.

También resulta destacable el triunfo, en Corrientes, de Regatas sobre Independiente por 97 a 80. Para los locales fueron decisivas las tareas del norteamericano Chuckie Robinson, quien convirtió 24 unidades (10-11 en dobles) y de Diego Cavaco (22 puntos). Con esta alegría, el conjunto correntino sueña con pelearle el primer lugar a Boca. Ambos conjuntos se preparan para disputar el Súper 8 que se llevará a cabo entre el 12 y el 15 de diciembre.

Otros resultados:
Obras 99 - Atenas 91
El Nacional (MH) 74 - Quilmes 67
Peñarol 89 - Quimsa 83
Libertad 83 - C. Entrerriano 59
Ben Hur 74 - Belgrano 64
DAMIÁN ORLANDI

DOLIÓ, PERO NO TANTO

Hace dos días, la Argentina caía ante el equipo más poderoso del mundo, Brasil. Sin dudas, aquella derrota únicamente podía generar la sensación de frustración por el hecho de no haber festejado luego de finalizado el encuentro. Sin embargo, las diferencias entre ambas selecciones están bien marcadas desde hace tiempo y, no por ser duro, es sabido que el único incentivo de jugar ante Brasil es la rivalidad histórica existente, porque hoy en día resulta casi imposible derrotarlo. Y digo "hoy en día" porque este equipo repleto de jóvenes está dando muestras de que tiene mucho futuro. Así lo manifestó Rezende, el técnico de la selección brasileña, y así también se expresó el entrenador de los Estados Unidos quien, luego de la victoria de su equipo de esta madrugada ante el combinado nacional por 3 a 0 (25-16 25-19 25-18), afirmó que confía en las posibilidades del equipo de Jon Uriarte de cara a lo que se viene, destacando que es un equipo joven y con mucho talento.
Hablando específicamente del partido, el conjunto norteamericano fue claramente superior durante los tres parciales. Marcos Milinkovic volvió a ser titular, pero ni él ni los 13 puntos de Guillermo García fueron suficientes para conseguir la victoria. El goleador del encuentro fue William Priddy.

La derrota sufrida hace algunas horas provocó que la Argentina se estancara en el séptimo lugar en la Copa del Mundo. Ahora, su próximo rival será Bulgaria, el último en este torneo un tanto irregular para los albicelestes, pero que deja el gustito dulce de confiar en lo que se vendrá.
DAMIÁN ORLANDI

ARGENTINOS ROMPERREDES

Los 31 puntos de Emanuel Ginóbili y los 24 de Carlos Delfino son otra muestra de que el básquetbol argentino está pasando el mejor momento de su historia. Ante los poderosos norteamericanos, los que todo lo saben, los que todo lo pueden; nuestros compatriotas pasean su talento noche tras noche dando señales de vida y siguen mandando el mismo mensaje desde hace tiempo: "nosotros también somos grandes".

Desmenuzando con lujo de detalles las actuaciones de estos dos y del otro "gigante" que se presentó ayer, hay que empezar haciendo mención a lo conseguido por el bahiense ex Kinder Bologna y su equipo, San Antonio. Los últimos campeones visitaban a un equipo (Minnesota) que todavía no sabe cómo reemplazar la partida de Kevin Garnett a Boston. La previsible victoria, entonces, quedó para los texanos: 106 - 91, con los ya mencionados 31 puntos del mejor sexto hombre de la Liga, consagrándose como el máximo anotador del encuentro. La otra gran performance de la noche la tuvo el nacionalizado norteamericano Tim Duncan. El ala pivote nacido en Islas Vírgenes convirtió 20 puntos y bajó 14 rebotes. Por su parte, Fabricio Oberto finalizó el partido con 8 unidades y 3 asistencias. El récord de San Antonio, ahora, es de 14-3, y continúa liderando las posiciones en su división y en su conferencia.

El otro destacado de la noche fue el ya nombrado Carlos Delfino. El ex Detroit está en su tercera temporada en la NBA y atención, porque está empezando a destaparse. Ayer, en la victoria de su equipo, Toronto ante Cleveland por 91 a 82, el santafesino firmó su planilla con 24 puntos y 8 recobres, en 33 minutos de juego. Una noche brillante para el escolta, quien definitivamente quiere adueñarse de un puesto entre los cinco iniciales en un equipo que está teniendo una buena campaña y puede consagrar el sueño de meterse en los playoffs. Jugando así, y con un argentino entre sus filas, todo es posible.



DAMIÁN ORLANDI

AZTECAZO

Nuevamente el Arsenal de Gustavo Alfaro dio una extraordinaria demostración de fútbol y carácter. En este caso, su víctima fue el América de México, y en el mismísimo estadio Azteca. Ese que fue testigo del mejor gol de la historia del fútbol, hoy también apreció la solidez de un equipo que está a 90 minutos de conseguir un logro aún más importante del ya logrado, por el hecho de haberse clasificado finalista de esta Copa Sudamericana.
A pesar de tantos elogios, la historia parecía que iba a ser distinta de como finalmente sucedió. A los 3 minutos, un centro de un intratable Federico Insúa cayó en la cabeza del paraguayo Salvador Cabañas, quien definió con gran jerarquía al palo izquierdo de Mario Cuenca. Luego del gol, situaciones no muy claras, pero un dominio absoluto del conjunto local generaba impotencia en el equipo argentino y la consecuente sucesión de faltas innecesarias, todas inadvertidas por el pésimo arbitraje de Ricardo Grance.

Lo dicho era el fiel reflejo del partido. Al igual que como se da en muchos encuentros, el único recurso con el que puede contar un equipo para convertir un gol es la pelota parada; y es harto conocido que ese es el arma más poderosa que tiene el equipo de Alfaro. Así, entonces, fue como llegó el empate: centro de Javier Yacuzzi desde la derecha y cabezazo de Anibal Matellán para estampar el 1 a 1. Luego de ese tanto, a los 30, Arsenal se hizo dueño de la pelota y no sufrió más arremetidas de los mexicanos en su arco.

En el segundo tiempo, sin embargo, ocurrió algo similar a lo del primero: el América era más que un nervioso conjunto argentino. Fue por eso que a los 9 minutos, Cabañas la aguantó para Arguello y éste clavó un derechazo al ángulo del arco defendido por Cuenca. Imposible para el arquero, y ventaja nuevamente para los de Daniel Brailovsky. Se presumía que el partido terminaría a favor del triunfador hasta ese momento, pero un pelotazo del héroe ante River, una doble mano de Calderón no vista por el árbitro y la posterior habilitación para Alejandro Gómez, generaron que éste quedara sólo frente al arco. Con un remate esquinadoel "Papu" empató otra vez el encuentro.
Ya eso era suficiente. Dos goles como visitante bastaban para venir a Buenos Aires con un poco de tranquilidad. Pero Arsenal nunca se conforma: a los 20, otra vez la figura del partido, Alejandro Gómez, aprovechó un error de Castro y de emboquillada cabeceó por encima de la humanidad de un inmóvil Guillermo Ochoa. 3 a 2 para los de Sarandí y a aguantar.
Más allá de dos cabezazos de Hernán Rodrigo López que se fueron desviados, fueron pocos los sustos sufridos por Cuenca en los 25 minutos restantes. La expulsión de Carlos Categlione fue un reflejo del mal comportamiento de los jugadores argentinos a lo largo del partido.
Dejando de lado ese aspecto negativo, todo sumó en el Azteca para que este humilde equipo consiguiera algo impensado: primera victoria de un conjunto argentino sobre el América en su estadio y la posibilidad de obtener la Copa Sudamericana y dejar el nombre del club en lo más alto del continente. Sólo faltan 90 minutos.


DAMIÁN ORLANDI

GANÓ EL PINCHA

En un partido instrascendente, únicamente para cumplir con lo que resta del campeonato, Estudiantes ratificó el buen momento que está atravesando en las últimas jornadas y derrotó a Colón por 2 a 0, en Santa fe.
La realidad enfrentaba a dos entrenadores que estuvieron en miras de River. El del equipo local, Leonardo Astrada, dijo que iba a respetar el contraro con la entidad "sabalera", que finalizará en junio de 2008. Por el otro lado, todavía Simeone continúa con la indecisión sobre su futuro al frente del equipo "pincharrata". Su pedido es bien claro: quiere que se queden Sebastián Dominguez y Juan Sebastián Verón en el equipo y pretende cuatro refuerzos de jerarquía para pelear la Copa Libertadores del año próximo. De no cumplirse estos requisitos, el "Cholo" pegará el portazo.
Por estos motivos, y por lo demostrado por ambos equipos en el Apertura, lo futbolístico tenía poca importancia. Colón y Estudiantes sólo jugaban para sumar de cara a lo que se viene. Uno, el equipo santafesino, quería ganar para salir de una situación que lo encuentra a pocos puntos de la Promoción; el otro, el de La Plata, soñaba con llevarse los tres puntos de Santa Fe para seguir sumando unidades con el objetivo de entrar a una futura Copa. Y esto último pasó desde el comienzo mismo del partido: a los 3, Enzo Pérez apareció por la derecha en soledad, Blázquez salió lejos y el ex Godoy Cruz la metió adentro. Desafortunadamente para los locales, Juan Fernández intentó despejar, pero el balón se enredó entre sus piernas y atravesó la línea unos centímetros. Para colmo, todo era negativo para los de Astrada: cuando promediaba la primera etapa, Marclo Goux erró el empate sólo frente al arco; y antes de la finalización de los primeros 45 minutos, Pablo Piatti se escabulló entre los centrales, enfrentó al arquero, lo desparramó por el suelo y convirtió el 2 a 0 final.

*Juan Fernández (Colón) fue expulsado a 10 minutos del final.
DAMIÁN ORLANDI

VOLVIÓ PARA QUEDARSE...

... en Argentina, porque no viaja a Japón. ¿A quién nos referimos? A Juan Román Riquelme. La alegría, entonces, no es completa para los hinchas de Boca, tampoco para el propio jugador ni para el plantel, pero mucho menos para Miguel Ángel Russo; ya que éste último esperaba contar con el crack de Don Torcuato para viajar y disputar el Mundial de Clubes, ganarlo y así asegurar su continuidad al mando del conjunto Xeneize.
En la semana, se dijeron y desdijeron afirmaciones respecto al desenlace de esta historia, que generaban incertidumbre en propios y extraños. Muchos de los especialistas cercanos a la actualidad del equipo de La Ribera se animaron a tirar la "bomba" del mes: Riquelme viaja a Asia. Pero todo se vio desvanecido ayer, cuando el vocero de la FIFA, un tal Schumacher (nada que ver con el múltiple campeón de la Fórmula 1), manifestó que era imposible que eso ocurriera porque el jugador no fue inscripto en la lista preliminar de 30 jugadores que viajarían a Japón y, obviamente, después no estaba permitido anotarlo en los 23 definitivos que jugarían el Torneo. A pesar de este mensaje contundente, Pedro Pompilio y todo Boca esperaba el comunicado oficial de la organiazión máxima del fútbol. Esa maldita información llegó este mediodía, y no hizo otra cosa que ratificar los dichos de ayer por la tarde: Riquelme no va a Japón.

Analizando la mitad del vaso vacío, no hay dudas de que es una muy mala noticia para los Xeneizes, que no están atravesando un buen momento en el campeonato (sufrieron dos derrotas consecutivas) y deben jugar su último partido ante el posible campeón. Si Lanús empata, o lo que sería peor, derrota a Boca, le daría la vuelta en la cara, y la presión sería aún mayor. Viendo la mitad del vaso lleno, el campeón de América podrá contar, nuevamente, con uno de sus máximos ídolos para defender la Libertadores conseguida hace un par de meses. Es una ayuda anímica y, sobre todo, futbolística, para un conjunto que, gracias a la presencia de jugadores como Riquelme, en el último tiempo ha demostrado que ha sido el mejor del pais por lejos y, por qué no decirlo, del mundo.


DAMIÁN ORLANDI

COMO UN CAMPEONATO

Así lo festejó todo Central, cuando esta tarde Rafael Furchi indicó el centro del campo y dio por finalizado el encuentro en el que el conjunto Canalla derrotó a San Martin por 3 a 2. Muchas consideraciones para destacar respecto a este partido, y que explican la razón por la cual la gente y los jugadores celebraron con tanta algarabía este triunfo.
La causa principal es la situación en la que se encuentra el equipo, no sólo institucionalmente hablando, sino en el aspecto deportivo: comparte la promoción con Newell´s y deberá hacer un gran campaña el campeonato que viene para zafar de esa zona. Además, la sucesión de partidos perdidos sobre el final generaban en los jugadores una sensación de impotencia que terminó de explotar el pasado viernes, cuando Tigre los derrotó en tiempo de descuento y muchos de ellos se largaron a llorar en el medio de la cancha. También, la mala racha como local acumulada en este campeonato: Central consiguió hoy su primera victoria, recién en la fecha 18, cuando es sabido que los dos conjuntos rosarinos siempre se han hecho fuertes como local. Otra de las razones: hacía su debut Leonardo Carol Madelón como entrenador del plantel, lo que provoca un envión anímico y un cambio de aire en los futbolistas y la renovación de la esperanza en los fanáticos. Una excusa insoslayable: el rival que estaba enfrente era uno que estaba en situación similar, aunque más abajo: el equipo de Fernando Quiroz quería los tres puntos para descontarle a los Canallas. Sin embargo, quien se puso en ventaja fue Central con un gol de José Vizcarra a los 11, aunque rápidamente, a los 16, lo igualó Luis Tonelotto. A pesar de lo recién mencionado, parecía que los sanjuaninos se conformaban con la igualdad, ya que sus jugadores estaban constantemente en el suelo fingiendo infracciones o dolores inexistentes que hacían pasar el tiempo. De todas formas, el desahogo llegó a 10 del final, cuando Leonardo Borzani remató bajo y desniveló y más grande aún fue la celebración cuando Vizcarra puso el 3 a 1, dos minutos después. El descuento a cinco del final, de Tonelotto, hizo que el suspenso fuera otra vez protagonista en el estadio de Arroyito. La gente veía venir el final de siempre, pero no.
Ganó Central. Parece mentira, pero lo hizo. Por eso todos lo festejaron como un campeonato.
DAMIÁN ORLANDI