Mostrando entradas con la etiqueta RUGBY. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RUGBY. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2009

UN ANTES Y UN DESPUÉS

Como sucedió hace más de una década, con el retiro de Maradona; como pasó también hace un tiempo, con los gloriosos del Griego, el Pichi y Marcelo; como en los 80, con el adiós del Gran Willy y como pasó antes con De Vicenzo, más hacia acá en el tiempo con el trágico final de Monzón y retornando al pasado con Fangio. Todos ellos fueron deportistas de élite para nuestro país y dejaron su marca en el mundo. Con mayor o menor repercusión en la Argentina, dependiendo del deporte que practicaba cada uno de ellos, no quedan dudas de que, sin su aporte, nuestra historia no sería tan rica y ese futuro que es ahora el presente, no sería tan brillante y también prometedor. Tal vez no tanto como en aquel entonces, pero tiene lo suyo.

Ayer, se fue otro grande. Su nombre estaba estampado en la camiseta de la Selección, su liderazgo dentro de la cancha era considerablemente notorio y necesario, su actitud ganadora y su mentalidad, además de su enorme talento, a pesar de su pequeña estatura; llevaron al estrellato a un equipo nacional que paralizó a un país entero y calló a autoridades extranjeras y locales que desprestigiaron y siguen menospreciando el valor local de ese deporte.

Agustín Pichot fue más que el mejor medio scrum de la historia de Los Pumas. Con la partida de Hugo Porta, parecía que el trono de Puma Mayor quedaría vacante por mucho tiempo, hasta que apareció el crack del CASI, luego del Bristol y el por siempre heredero de la cinta que dejó Lisandro Arbizu en su momento y ahora porta Juan Fernández Lobbe. El tercer puesto en Francia fue la coronación que su magnífica carrera merecía. Podría haber terminado en hazaña con festejo en el último partido. Pero no. El oro se lo llevó todo Agustín Pichot, quien en la fría tarde del sábado 27 de junio de 2009 dio su último pase, su última indicación, su último destello de talento.

Un antes y un después en la historia del rugby argentino, a partir de hoy.

DAMIÁN ORLANDI

sábado, 13 de junio de 2009

NI LA REINA LOS SALVÓ

Deshojaron 15 rosas. Esta vez Los Pumas fueron precisión, contundencia, aguante y no cometieron errores en demasía. Y, así, se pudo cristalizar la venganza. Esa que se necesitaba luego de haber quedado con la sangre en el ojo el fin de semana pasado tras caer en el Old Trafford. Pero aquí el escenario era otro. Salta La Linda fue más bonita que el conjunto de La Rosa, que con su aroma invadió el estadio Padre Martearena de nuestro país en busca de deshacer las ilusiones albicelestes. Sin embargo, la localía fue aliada de los dirigidos por Phelan y consiguieron imponerse a las pretensiones inglesas con un 24 a 22 sufrido y con mucho aguante sobre el final. Con un try de Juan Manuel Leguizamón llegó la primera alegría para Los Pumas, luego Andy Goode intentó mostrar una remontada, aunque Juan Martín Hernández empezó a hacer daño con su patada para estirar diferencias desde los penales. En el complemento llegaría un try que dajaría a Los Pumas con mucho más margen: luego de una corrida de Horacio Agulla, Gonzalo Camacho apoyó en el ingoal rival y Argentina era puro festejo. Pero aparecieron las patadas de Goode y un try para los ingleses por intermedio de Matthew Banaham, para achicar distancia y terminar asfixiando a Los Pumas. Con mucha resistencia, los argentinos aguantaron y celebraron su victoria ante una potencia. Para reivindicarse, para ilusionarse con este proyecto de Phelan y para seguir consolidándose como una de las mejores selecciones del mundo.

GERMÁN MARTINA

sábado, 6 de junio de 2009

LO DE ARGENTINA NO FUE GOODE

Mucha expectativa generaba la presentación de Los Pumas en el Old Trafford, en su Test Match ante Inglaterra, en un duelo en el cual hacía de local, debido a que el 80% del estadio estuvo poblado por argentinos. Sin embargo, el nivel de los dirigidos por Phelan no estuvo a la altura del acontecimiento y perdieron por 37 a 15, otorgando ventajas y dejando lucir la precisa patada del apertura Andy Goode. El inglés que portó la camiseta número 10 concretó seis penales, desvió otros dos para demostrar que es humano, y cristalizó dos conversiones producto de tres tries que logró su equipo. Si bien los ingleses no llevaron el mejor plantel, tuvieron un gran despliegue y el trie que consiguieron en el primer tiempo fue la muestra de las diferencias entre ambos equipos. Matt Banaham fue quien festejó luego de que la ovalada pasara por diez manos. Los restantes llegarían en el complemento por intermedio de Delon Armitage, el último, tras una gran corrida luego de una patada que salió desde la mitad de la cancha.

Lo mejor de Los Pumas fue Juan Martín Hernández, quien a través de cuatro penales y un drop, sumó todos los puntos de la Argentina. El resto del equipo no tuvo un buen rendimiento y deberán buscar acentuar en los errores que cometieron ante el 15 de la Rosa para levantar la imagen que dejaron.

GERMÁN MARTINA

sábado, 28 de junio de 2008

DERROTAS QUE NO DUELEN

Pocos esperaban que Los Pumas pudieran terminar en la tercera posición en el pasado Mundial. Primero, porque las superpotencias (Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, Inglaterra y Francia) se preparan especialemente para este torneo y dan lo mejor de sí cada cuatro años. Segundo y principal, porque las selecciones de fútbol, basquet, tenis y hasta el hockey están por encima en cuanto a nivel de popularidad en nuestro país. De hecho, hasta los especialistas en rugby y ex jugadores se sorprendieron por esa magnífica actuación.

Sin embargo, el obligado recambio, por ahora, no está ayudando demasiado. Argentina jugó dos amistosos ante Escocia y ganó uno y perdió el restante, lo que sorprendió. Mayor aún fue el asombro cuando el equipo ahora dirigido por Phelan perdió 13 a 12 ante Italia, porque además de verse derrotado por un seleccionado varios escalones más abajo que el conjunto nacional, los tanos perdían 12 a 0 y lo dieron vuelta. La lesión de Hernández, el crack criollo, fue otra mala noticia para un equipo que venía dulce y que recibió dos mazazos inesperados.

Igual, por lo hecho el año pasado, el margen de error sigue siendo enorme...

DAMIÁN ORLANDI